Jícama

Nombre científico: Pachyrhizus erosus.

Toxicidad: 5%

Parte utilizada: Raíz tuberosa.

Contiene:  potasio, hierro, calcio y magnesio

La jícama es originaria de México, el suculento “tesoro” se encuentra debajo de la tierra, y es el tubérculo que forma la raíz. Por su apariencia y origen, también se le conoce como nabo mexicano.

Usos tradicionales

Pachyrhizus erosus es rica en fibra, tiene propiedades para reducir los niveles de colesterol, aporta antioxidantes que retrasan los signos de envejecimiento, también funciona como diurético, por lo que ayuda a eliminar toxinas de nuestro organismo y es un excelente bocadillo para bajar de peso.

Usos medicinales y acción farmacológica

Usos medicinales

La jícama ayuda a aliviar la disnea, sibilancias, enfisema pulmonar, infecciones respiratorias y el asma por sus propiedades antiinflamatorias, por su alto contenido de vitamina C previene el resfriado y la gripe.  Evita las hemorragias nasales y sangrados leves en la nariz ademas la jícama contiene una fibra soluble (la inulina), ayuda al control de la insulina evitando el rebote metabólico.

Acción farmacológica

Antiagregante, antihipertensivo, antaplaquetario, antidiabético, actividad saciante. 

La jícama como auxiliar en personas con diabetes, resistencia a la insulina e hipertensos

Estudios realizados: In vivo e in vitro ha mostrado actividad en la fibra dietetica que contiene esta raíz ya que previene el exceso de glucosa en sangre, controla el peso corporal y reduce los niveles de colesterol, esto a su vez hace que mejore la resistencia a la insulina cuando las células se vuelven menos sensibles a esta, es más difícil que la glucosa ingrese a las células para que pueda usarse como energía. Ademas es conocida por tener un alto contenido en potasio lo que disminuye la presión arterial, relaja los vasos sanguíneos y protege contra enfermedades cardíacas.